Jamones Blázquez

Sobre nosotros

La historia de la familia Blázquez

Comprometidos
 con nuestro legado

La satisfacción de que nuestros productos sean actualmente demandados con auténtico fervor gastronómico, además de en España, en más de 30 países, ahonda su raíz en una herencia familiar que comienza en el año 1932, cuando Isidoro Blázquez funda la empresa Jamones Blázquez junto a su esposa Teresa Martín.

En un pequeño pueblo castellano-leonés llamado Crespos comienza la fascinante historia de una joven pareja que decide arriesgar y embarcarse en la producción de jamones de cerdos ibéricos. A su favor juega su carácter inconformista y emprendedor, su obcecada atención a los detalles, el compromiso con la calidad y la garantía de un producto a la altura de los paladares más exigentes.

Inmediatamente clientes y establecimientos premian con una demanda cada vez mayor su minuciosa dedicación a los procesos de producción, así como la combinación de tradición y aires de renovación. Los jamones Blázquez empiezan a ser objeto de deseo cada vez en más puntos de España.

Una expansión manejada con tesón desde temprana edad por su hijo Jacinto, responsable de la selección de los cerdos ibéricos provenientes de Extremadura, y cuyo criterio sigue siendo hoy la base de la asombrosa genética de nuestros ejemplares.

Gracias a su esfuerzo y visión se asientan los pilares de la gran estructura de terrenos que vertebran las magníficas dehesas donde se alimentan de bellotas nuestros cerdos, así como la distribución a escala nacional de nuestros productos.

Sus hijos recogen el testigo conscientes de que el reto de romper los límites marcados implicaba un plan de inversiones, modernización y crecimiento en equipo, infraestructuras e instalaciones. Un proceso que nos ha llevado a multiplicar nuestra capacidad y estar en más de 30 países, así como ser una de las marcas más reconocidas en jamones, paletas, embutidos y carnes frescas de cerdos ibéricos.

Hoy, la cuarta generación Blázquez comienza a incorporarse, recorriendo pasillos cargados de una historia familiar de la que se sienten orgullosos y que desean llevar aún más lejos. Siempre, con la esencia de lo aprendido por las generaciones anteriores: dedicarse en cuerpo y alma a generar “Admiración”.

Instalaciones & Innovación

Compromiso con la calidad en el proceso

Si nuestros cerdos ibéricos son la esencia de nuestros productos, y el oficio artesanal, transmitido de generación en generación, la inspiración para darle forma, nuestras instalaciones y metodologías son la columna vertebral que lo sostiene todo. Por eso en Blázquez invertimos constantemente para situarnos a la vanguardia de una industria donde la calidad depende de la supervisión de cada fase del proceso.

Nuestras dehesas e infraestructuras están localizadas en el oeste de la península, pasando por salamanca, extremadura y andalucía.

Dehesas de la montanera

Alimentación

Más de 30.000 hectáreas de las zonas más privilegiadas y extraordinarias del Oeste de la Península Ibérica acogen nuestros cerdos durante la fase de la montanera. Enraizadas en las tierras de Salamanca, Extremadura y Andalucía crece el secreto de los productos “Admiración”, encinas y alcornoques que alimentan con sus bellotas a los ibéricos más demandados. Sabor a libertad, movimiento, Historia.

Crespos

Despiece y curación

Punto de partida de la historia de los jamones Blázquez, hoy con modernas instalaciones reservadas para sala de despiece así como curación de jamones y paletas. Mantiene el romanticismo y la fuerza vital de Isidoro y Teresa, nuestros fundadores.

Peñaranda de Bracamonte

Despiece, salazón, obrador de embutidos, curación, distribución

Diseñado como un centro integral donde controlar el ciclo completo del proceso de elaboración de jamones y paletas, con sala de despiece, de salazón y salas de curación, y adaptadas también para la fabricación de nuestros embutidos.

Guijuelo I

Salazón, curación, deshuese, loncheado, almacenamiento, distribución

Nuestras innovadoras instalaciones de Guijuelo, población reconocida mundialmente por los amantes del jamón ibérico, nos permite controlar en un mismo espacio las fases de salazón, curación, almacenamiento y expedición de nuestros productos, entre ellos la línea de “Admiración”.

Guijuelo II

Curación, almacenamiento

Estas instalaciones acogen la curación de embutidos y carne fresca, dos de las líneas de producto “Admiración” de Blázquez. Ha sido concebido además como un centro logístico innovador dedicado al almacenaje y distribución internacional.

Salamanca

Oficinas centrales, dirección, exportación, calidad, recursos humanos, administración y financiero

Nuestras oficinas centrales están emplazadas en el corazón histórico de Salamanca, junto a su Playa Mayor. Un edificio totalmente reformado donde se sitúa el puente de mando para hacer llegar los productos Admiración a cualquier parte del mundo.